{"id":763,"date":"2014-08-14T22:25:33","date_gmt":"2014-08-15T01:25:33","guid":{"rendered":"https:\/\/kyaserv.com.ar\/web\/?p=763"},"modified":"2014-08-17T16:16:26","modified_gmt":"2014-08-17T19:16:26","slug":"21-gramos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/kyaserv.com.ar\/web\/21-gramos\/","title":{"rendered":"21 gramos"},"content":{"rendered":"<p><img loading=\"lazy\" class=\"alignnone wp-image-764 size-full\" src=\"https:\/\/kyaserv.com.ar\/web\/wp-content\/uploads\/2014\/08\/21g.jpg\" alt=\"21g\" width=\"400\" height=\"566\" srcset=\"https:\/\/kyaserv.com.ar\/web\/wp-content\/uploads\/2014\/08\/21g.jpg 400w, https:\/\/kyaserv.com.ar\/web\/wp-content\/uploads\/2014\/08\/21g-212x300.jpg 212w, https:\/\/kyaserv.com.ar\/web\/wp-content\/uploads\/2014\/08\/21g-38x55.jpg 38w, https:\/\/kyaserv.com.ar\/web\/wp-content\/uploads\/2014\/08\/21g-200x283.jpg 200w, https:\/\/kyaserv.com.ar\/web\/wp-content\/uploads\/2014\/08\/21g-340x481.jpg 340w\" sizes=\"(max-width: 400px) 100vw, 400px\" \/><\/p>\n<div>\n<p><strong><span style=\"color: #000080; font-family: Verdana; font-size: small;\">Javier Garrido (M\u00e9dico)<\/span><\/strong><\/p>\n<p><strong><span style=\"font-family: Verdana; font-size: small;\"><span style=\"color: #000080;\">Tomado de Lucido\u00a0 numero 13 de la\u00a0<\/span><a style=\"font-weight: bold; color: #c64934;\" href=\"http:\/\/www.geocities.com\/escepticosvenezuela\/\"><span style=\"color: #0000ff;\">Asociaci\u00f3n Racional Esc\u00e9ptica de Venezuela<\/span><\/a><\/span><\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"color: #000080; font-family: Verdana; font-size: small;\"><strong><br \/>\n<img loading=\"lazy\" class=\"alignleft wp-image-766 size-full\" src=\"https:\/\/kyaserv.com.ar\/web\/wp-content\/uploads\/2014\/08\/html_life_on.gif\" alt=\"html_life_on\" width=\"245\" height=\"62\" \/>UNO DE LOS T\u00d3PICOS HABITUALES<\/strong>\u00a0de los diletantes del misterio a la hora de confrontar la perfidia de los incr\u00e9dulos, es un m\u00edtico experimento que demostr\u00f3 \u201ccient\u00edficamente\u201d la existencia del alma humana. En alg\u00fan momento del impreciso pasado, un m\u00e9dico acucioso habr\u00eda acometido la macabra tarea de pesar a personas agonizantes, encontrando que \u00e9stas perd\u00edan, en el preciso instante de la muerte, 21 gramos. Los incr\u00e9dulos suelen responder, por supuesto, con incredulidad. Para el sentido com\u00fan semejante experimento linda con lo inveros\u00edmil, cuando no con lo grotesco o lo puramente literario. Ejemplos de esto \u00faltimo no faltan: recordemos aqu\u00ed ese extraordinario cuento de Edgar Allan Poe, La verdad sobre el caso del se\u00f1or Valdemar, que fue le\u00eddo en su momento como un reporte cient\u00edfico aut\u00e9ntico de la detenci\u00f3n de la muerte por medio de la hipnosis. Y sin embargo, a pesar de lo extravagante que pueda parecer, ese experimento s\u00ed se llev\u00f3 a cabo, y sus resultados incluso se publicaron en una revista m\u00e9dica. Su autor fue el Doctor en Medicina Duncan MacDougall, de Haverhill, Massachussets. El a\u00f1o, 1907.\u00a0<\/span><\/p>\n<\/div>\n<p align=\"justify\"><span style=\"color: #000080; font-family: Verdana; font-size: small;\"><a title=\"sigue\" name=\"sigue\"><\/a>En su art\u00edculo, el Dr. MacDougall comenz\u00f3 esbozando una muy materialista hip\u00f3tesis sobre la \u201csustancia del alma\u201d, partiendo del supuesto de que \u201csi las funciones ps\u00edquicas contin\u00faan existiendo como una individualidad o personalidad separada despu\u00e9s de la muerte del cerebro y del cuerpo, entonces tal personalidad s\u00f3lo puede existir como un cuerpo ocupante de espacio\u201d. Y como se trata de un \u201ccuerpo separado\u201d, diferente del \u00e9ter continuo e ingr\u00e1vido, debe tener peso, igual que el resto de la materia. Esa sustancia, obviamente, se desprende del cuerpo en el momento de la muerte, y por lo tanto la p\u00e9rdida de peso debe ser medible.<\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"color: #000080; font-family: Verdana; font-size: small;\">A continuaci\u00f3n, pas\u00f3 a poner a prueba su hip\u00f3tesis. Instal\u00f3 un lecho sobre un marco ligero construido en una romana de plataforma \u201cmuy delicadamente balanceada\u201d. Sus sujetos de experimentaci\u00f3n fueron seis enfermos terminales, de los cuales solo se\u00f1ala su diagn\u00f3stico, su sexo, y que se encontraban agonizantes. Cuatro pacientes hab\u00edan sido diagnosticados como tuberculosos, uno sufr\u00eda coma diab\u00e9tico y del \u00faltimo no se precisa dato alguno; cada uno de ellos fue mantenido en observaci\u00f3n (garantiz\u00e1ndose su comodidad) hasta que sobrevino la muerte. Durante ese lapso, MacDougall reajust\u00f3 peri\u00f3dicamente el fiel de la balanza de acuerdo a la disminuci\u00f3n de peso esperable por las p\u00e9rdidas insensibles.<\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><strong><span style=\"color: #000080; font-family: Verdana; font-size: small;\">Estos fueron (resumidamente) los resultados:<\/span><\/strong><\/p>\n<ul>\n<li>\n<p align=\"justify\"><span style=\"color: #000080; font-family: Verdana; font-size: small;\">Paciente N\u00b0 1: p\u00e9rdida de \u201ctres cuartos de onza\u201d (unos 21,3 gramos) \u201cs\u00fabitamente coincidiendo con la muerte\u201d.<\/span><\/p>\n<\/li>\n<li>\n<p align=\"justify\"><span style=\"color: #000080; font-family: Verdana; font-size: small;\">Paciente N\u00b0 2: p\u00e9rdida de \u201cuna onza y media y cincuenta granos\u201d (o sea 45,84 gramos) en \u201clos dieciocho minutos que transcurrieron desde el cese de la respiraci\u00f3n hasta que estuvieron seguros de su muerte\u201d (sic).<\/span><\/p>\n<\/li>\n<li>\n<p align=\"justify\"><span style=\"color: #000080; font-family: Verdana; font-size: small;\">Paciente N\u00b0 3: p\u00e9rdida de \u201cmedia onza coincidiendo con la muerte, y una p\u00e9rdida adicional de una onza pocos minutos mas tarde\u201d (42,65 gramos en total).<\/span><\/p>\n<\/li>\n<li>\n<p align=\"justify\"><span style=\"color: #000080; font-family: Verdana; font-size: small;\">Paciente N\u00b0 4: MacDougall consider\u00f3 esta prueba sin valor, debido a que la balanza no pudo ser bien ajustada \u201cpor la interferencia de personas opuestas a su trabajo\u201d.<\/span><\/p>\n<\/li>\n<li>\n<p align=\"justify\"><span style=\"color: #000080; font-family: Verdana; font-size: small;\">Paciente N\u00b0 5: en este caso, se registr\u00f3 una p\u00e9rdida inicial de \u201ctres octavos de onza\u201d (10,66 gramos) \u201csimult\u00e1neamente con la muerte\u201d, pero luego el fiel de la balanza regres\u00f3 espont\u00e1neamente a su posici\u00f3n inicial y se mantuvo all\u00ed por quince minutos a pesar de retirar los pesos (!). Paciente N\u00b0 6: esta prueba tambi\u00e9n result\u00f3 invalidada al fallecer el paciente antes de que la balanza fuera calibrada.<\/span><\/p>\n<\/li>\n<\/ul>\n<p align=\"justify\"><span style=\"color: #000080; font-family: Verdana; font-size: small;\">MacDougall tambi\u00e9n efectu\u00f3 un experimento control, consistente en envenenar a quince perros sanos (!) para pesarlos en el momento de la muerte, con resultados uniformemente negativos. Pero antes de hacernos una mala imagen del doctor, reconozcamos que al menos se queja de su escasa fortuna para conseguir perros que estuvieran\u00a0 muriendo de alguna enfermedad.<\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"color: #000080; font-family: Verdana; font-size: small;\"><strong>Objeciones<br \/>\n<\/strong>Ante todo, evitemos las explicaciones f\u00e1ciles, como sospechar que la p\u00e9rdida de gas intestinal o del aire pulmonar da cuenta de la (supuesta) p\u00e9rdida de peso que MacDougall observ\u00f3 en sus experimentos. La segunda posibilidad fue descartada por \u00e9l mismo, pues verific\u00f3 que inspiraciones y espiraciones forzadas no alteraban el equilibrio de la balanza. En cuanto a la primera, ya sean veintiuno o cuarenta y pico los gramos de gas, estos equivalen a un volumen de muchos litros, f\u00e1cilmente detectables tanto pre como postmortem.<\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"color: #000080; font-family: Verdana; font-size: small;\">En realidad, es in\u00fatil pretender buscarle explicaciones \u201cnaturalistas\u201d a la p\u00e9rdida de peso que (supuestamente) se observ\u00f3, por la sencilla raz\u00f3n de que todo el experimento est\u00e1 viciado por severas fallas. Empezando por una descripci\u00f3n en general confusa de los procedimientos y una muestra demasiado peque\u00f1a: se pudieron analizar los datos de apenas cuatro pacientes. Por otra parte, no se utiliz\u00f3 un criterio claro para definir \u201cel momento exacto de la muerte\u201d. Dadas las limitaciones de la \u00e9poca, este elemento crucial resultaba muy dif\u00edcil de determinar, y esto queda bien patente en el caso del paciente N\u00b0 2: este sigui\u00f3 presentando espasmos faciales durante quince minutos despu\u00e9s del cese aparente de la respiraci\u00f3n, y solo tras cesar los espasmos se le auscult\u00f3 para comprobar la ausencia de latidos card\u00edacos. \u00bfCu\u00e1l fue el \u201cmomento exacto de la muerte\u201d? Esta vaguedad conduce, adem\u00e1s, a una ins\u00f3lita flexibilidad a la hora de registrar las variaciones del peso: en un caso se considera positiva una p\u00e9rdida de peso \u201cinstant\u00e1nea\u201d, pero en otros se asumen como positivas las p\u00e9rdidas ocurridas a lo largo de varios minutos, sin l\u00edmite fijo ni relaci\u00f3n clara con el deceso.<\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"color: #000080; font-family: Verdana; font-size: small;\">\u00bfPero podemos, al menos, confiar en la forma en que se hicieron las mediciones? Pues ni siquiera eso. MacDougall afirma que sus escalas eran sensibles a \u201cdos d\u00e9cimas de una onza\u201d (5,68 gramos), lo que no es \u00f3bice para que en un caso nos ofrezca una precisi\u00f3n de \u201c50 granos\u201d (3,2 gramos), lo que resulta tan poco serio como medir mil\u00edmetros con una regla graduada solo en cent\u00edmetros. Obviamente, la seguridad de las medidas ni de lejos se aproxima a la que se pretende. Si seguimos adelante observamos tambi\u00e9n que los resultados ni siquiera resultan congruentes entre ellos. Uno de los pacientes present\u00f3 una p\u00e9rdida de peso instant\u00e1nea y nada m\u00e1s, dos a lo largo de varios minutos, y el \u00faltimo hizo malabarismos con la romana durante quince largos minutos. Para conciliar esto con la hip\u00f3tesis inicial es preciso tramar muchas explicaciones ad hoc, como la influencia del temperamento del paciente (ya cad\u00e1ver para ese momento).<\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"color: #000080; font-family: Verdana; font-size: small;\"><strong>Conclusi\u00f3n<br \/>\n<\/strong>\u00bfQu\u00e9 queda, al final, de este experimento? Pues poca cosa: en realidad solo una colecci\u00f3n de datos que se debaten entre la incongruencia y la an\u00e9cdota, con una posibilidad inmensa de errores instrumentales. Para poner esto en perspectiva, consideremos simplemente que MacDougall intent\u00f3 medir variaciones de peso del orden del 0,05 %, lo que no resulta f\u00e1cil en condiciones cl\u00ednicas ni siquiera hoy en d\u00eda. Habla en su favor que no pretendiera haber probado algo: expresamente reconoce que se requiere una gran cantidad de experimentos \u201cantes de que este tema pueda ser zanjado m\u00e1s all\u00e1 de cualquier posibilidad de error\u201d. Los consabidos \u201c21 gramos\u201d quedan reducidos a pura leyenda basada en un experimento mal hecho, que hasta la fecha nadie parece ansioso de repetir.<\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"font-family: Verdana; font-size: small;\"><a style=\"font-weight: bold; color: #c64934;\" href=\"http:\/\/www.geocities.com\/escepticosvenezuela\">http:\/\/www.geocities.com\/escepticosvenezuela<\/a>\u00a0 L\u00facido N\u00famero 13 | Abril 2004 3<\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"font-family: Verdana; font-size: small;\"><br \/>\n<strong>FUENTES:<\/strong><br \/>\n<a style=\"font-weight: bold; color: #c64934;\" href=\"http:\/\/hills.ccsf.cc.ca.us\/~jinouy01\/lifeafterdeath\/soul-at-death.html\">http:\/\/hills.ccsf.cc.ca.us\/~jinouy01\/lifeafterdeath\/soul-at-death.html<\/a><\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"font-family: Verdana; font-size: small;\"><a style=\"font-weight: bold; color: #c64934;\" href=\"http:\/\/www.snopes.com\/religion\/soulweight.asp\">http:\/\/www.snopes.com\/religion\/soulweight.asp<\/a><\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"font-family: Verdana; font-size: small;\"><br \/>\nJAVIER GARRIDO ejerce su profesi\u00f3n en Porlamar, estado Nueva Esparta, Venezuela<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Javier Garrido (M\u00e9dico) Tomado de Lucido\u00a0 numero 13 de la\u00a0Asociaci\u00f3n Racional Esc\u00e9ptica de Venezuela UNO DE LOS T\u00d3PICOS HABITUALES\u00a0de los diletantes del misterio a la hora de confrontar la perfidia de los incr\u00e9dulos, es un m\u00edtico experimento que demostr\u00f3 \u201ccient\u00edficamente\u201d la existencia del alma humana. En alg\u00fan momento del impreciso [\u2026] <\/p>\n<div class=\"clear\"><\/div>\n<p><a class=\"more_link clearfix\" href=\"https:\/\/kyaserv.com.ar\/web\/21-gramos\/\" rel=\"nofollow\">M\u00e1s informaci\u00f3n &rarr;<\/a><\/p>\n","protected":false},"author":3,"featured_media":765,"comment_status":"closed","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_monsterinsights_skip_tracking":false,"_monsterinsights_sitenote_active":false,"_monsterinsights_sitenote_note":"","_monsterinsights_sitenote_category":0,"_joinchat":[]},"categories":[7],"tags":[],"jetpack_featured_media_url":"https:\/\/kyaserv.com.ar\/web\/wp-content\/uploads\/2014\/08\/index.1.gif","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/kyaserv.com.ar\/web\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/763"}],"collection":[{"href":"https:\/\/kyaserv.com.ar\/web\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/kyaserv.com.ar\/web\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/kyaserv.com.ar\/web\/wp-json\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/kyaserv.com.ar\/web\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=763"}],"version-history":[{"count":3,"href":"https:\/\/kyaserv.com.ar\/web\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/763\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":1254,"href":"https:\/\/kyaserv.com.ar\/web\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/763\/revisions\/1254"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/kyaserv.com.ar\/web\/wp-json\/wp\/v2\/media\/765"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/kyaserv.com.ar\/web\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=763"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/kyaserv.com.ar\/web\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=763"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/kyaserv.com.ar\/web\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=763"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}